La pregunta que trae casi todo el mundo
Casi todas las personas que me piden comparar dos cartas quieren lo mismo por debajo de las palabras. Quieren un veredicto. Esto funciona o no. Somos el uno para el otro. Me quedo o me voy.
Entiendo el deseo. Sería un alivio que el cielo repartiera un sí o un no. Lo que la técnica hace de verdad es más callado y, al final, más útil. No pone nota a una relación. La describe. Te enseña la forma de lo que ocurre cuando estas dos personas concretas están en la misma habitación, dónde se acumula el calor y dónde engancha la fricción. Después te deja a ti la decisión.
Esto se llama sinastría y lleva muchísimo tiempo formando parte del oficio. Comparar dos cartas es una de las aplicaciones más antiguas de la astrología, no un invento moderno.
Qué es la sinastría por dentro
Se empieza con dos cartas natales completas, una por persona, cada una levantada para su propia fecha, hora y lugar. Luego se superponen y se mira cómo caen los planetas de una sobre los planetas de la otra.
Lo que se lee sobre todo son los aspectos entre las dos cartas. Un aspecto es un ángulo con significado entre dos puntos. Aquí esos dos puntos pertenecen a personas distintas. Cuando el Venus de una, el planeta del afecto y el gusto, se sitúa en el mismo grado que el Marte de la otra, el planeta del empuje y el deseo, eso es un aspecto entre cartas y suele describir un sabor concreto de atracción entre ellas. Multiplica eso por cada planeta encontrándose con cada otro planeta y tienes un mapa de cómo se afectan dos personas.
Hay una segunda capa debajo de los aspectos. Los planetas de cada persona caen en las casas de la carta de la otra, las doce zonas de la vida. Mi Sol puede caer en tu casa del hogar. O en la de los recursos compartidos. O en la del trabajo diario. Ese emplazamiento suele teñir en qué parte de la vida aparezco yo con más fuerza para ti. Las casas añaden el dónde al cómo.
Y conviene deshacer una confusión frecuente. La sinastría compara dos cartas separadas y las mantiene separadas, la tuya y la suya lado a lado. Existe otra técnica, la carta compuesta, que funde las dos en una sola carta nueva que representa la relación misma como una tercera entidad. Responden preguntas distintas. La sinastría pregunta cómo se afectan estas dos personas. La compuesta pregunta qué es la relación como cosa en sí. Una lectura completa suele usar las dos, aunque no son intercambiables. Mucho material de internet las mezcla de todos modos.
Por qué compatible es la palabra equivocada
Esta es la parte que más importa. También la que las aplicaciones de compatibilidad hacen mal.
Los contactos fáciles de una sinastría, los que la tradición llama armónicos, describen dónde fluyen dos personas sin esfuerzo. Suena a objetivo hasta que caes en que sin esfuerzo también puede querer decir sin desafío. Algunas de las relaciones más duraderas que he leído están llenas de fricción entre las cartas, la clase de contactos que hacen que dos personas rocen y crezcan. Y algunas de las parejas más suaves sobre el papel describen a dos personas que se caen bien con facilidad y nunca llegan a profundizar.
Así que una carta cargada de tensión no condena una pareja. Una carta llena de facilidad tampoco la garantiza. Las dos son solo descripciones de lo que la relación tenderá a sentir y a pedir a cada cual. La fricción entre dos Martes puede significar que discutís. O puede significar que os dais energía. En cuál de las dos se convierte depende de cómo lo manejen las dos personas. Esa es justo la parte que la astrología no puede decidir por ti.
Por eso desconfío de cualquier lectura que le ponga a una relación una nota sobre diez. El número halaga a quien compra y no le dice casi nada verdadero.
Qué puedes mirar primero
Si quieres empezar por vuestras dos cartas, lo primero es encontrar el Sol, la Luna y el Ascendente de cada persona. Luego fíjate en dónde caen uno respecto al otro. ¿La Luna de una está en el mismo signo que el Sol de la otra? ¿Hay un Venus cerca de un Marte? Esas primeras observaciones no te darán una lectura completa. Te enseñarán la clase de cosa en la que se fija la sinastría.
Para eso hacen falta las dos cartas bien levantadas, o sea la fecha, la hora y el lugar de cada persona. Puedes construir la carta completa de cualquier fecha con AstroVisor 3D, el visor 3D gratuito que despliega los planetas, las casas y los aspectos entre ellos. Si aún no conoces tus propias posiciones, la calculadora gratuita de Sol, Luna y Ascendente te da las tres anclas en un minuto. Y cuando quieras la imagen completa, cómo se encuentran de verdad dos cartas en cada contacto y cada casa, para eso está una lectura de sinastría. Va bastante más allá de lo que puede decirte ninguna nota de compatibilidad.