Curso · Lección 13 de 27

Ya puedes leer tu Sol y tu Luna

Esta lección no trae piezas nuevas. Con lo que ya sabes lees tu Sol y tu Luna de principio a fin, con un método que luego te sirve para cualquier planeta.

Cuando aprendes a conducir llega una tarde en la que dejas de pensar en los pedales. Llevas semanas repasando cada pieza por separado. Un día se juntan solas y te das cuenta de que estás conduciendo sin pensar en ellas. Esta lección quiere ser esa tarde. No trae nada nuevo. Con lo que ya sabes vas a leer tu Sol y tu Luna de principio a fin, con un método que después te servirá para cualquier otro planeta.

Ten delante tu rueda de la segunda lección y apunta en un papel el signo de tu Sol y el de tu Luna. Primero haremos los pasos con un ejemplo y después te tocará a ti con tu carta.

Antes de empezar, comprueba tu Luna

La Luna cambia de signo cada dos días y poco. Si naciste uno de esos días en que pasa de un signo al siguiente, la fecha sola no basta para saber dónde estaba y la hora decide.

Con el Sol ocurre algo parecido aunque mucho más suave. Cambia de signo una vez al mes y el día exacto del cambio se mueve un poco de un año a otro. Si tu cumpleaños cae justo en el borde entre dos signos, hace falta la hora para saber cuál es el tuyo. Si le diste tu hora a la calculadora, eso ya está resuelto. Si no la sabes, la lección diecisiete explica qué se puede leer sin ella.

Los pasos, con un ejemplo

La carta del ejemplo tiene el Sol en Virgo y la Luna en Aries.

Primero, el actor

Empieza por el planeta, igual que en la frase de la tercera lección. El Sol es quién estás llegando a ser, la dirección en la que creces aunque a veces te resistas. La Luna es lo que necesitas para sentirte a salvo y la manera en que reaccionas antes de pensar. Antes de mirar ningún signo, recuerda qué trabajo hace cada uno.

Después, las dos palabras

Ahora el cómo. Virgo es tierra mutable. Aries es fuego cardinal. Con eso ya tienes la manera en que cada actor hace su trabajo. Este Sol en Virgo crece a base de hacer las cosas bien, ajustando y aprendiendo con las manos. Esta Luna en Aries necesita moverse para sentirse a salvo y reacciona rápido y de frente.

Luego, el regente

Mira quién rige cada signo. Virgo es de Mercurio, así que este Sol crece pensando y ordenando lo que tiene delante. Aries es de Marte, así que esta Luna tiene algo de empuje y algo de mecha corta. Comprueba también si alguno está en su domicilio. Aquí ninguno lo está, porque el Sol solo está en su domicilio en Leo y la Luna en Cáncer.

Por último, una frase y más de una forma de vivirla

Junta todo en una frase sencilla para cada uno. Mi Sol en Virgo crece haciendo las cosas cada vez mejor. Mi Luna en Aries necesita acción para sentirse bien.

Después piensa en cómo puede vivirse cada frase, porque una posición nunca significa una sola cosa. Hay personas con este Sol en Virgo que disfrutan de verdad mejorando todo lo que tocan. En otra persona la misma posición se convierte en una exigencia que no le deja disfrutar de nada que no esté perfecto. Las dos salen del mismo sitio. Lo que cambia es cómo se lleva.

El Sol y la Luna juntos

Ahora ponlos uno al lado del otro. Compara primero los elementos y después las modalidades. Cuando comparten elemento, lo que buscas y lo que necesitas suelen ir en la misma dirección. Cuando no lo comparten aparece una pequeña tensión que merece la pena entender.

En el ejemplo el Sol es tierra y la Luna es fuego. El Sol quiere ir paso a paso y hacerlo bien. La Luna quiere arrancar ya. Es fácil que esta persona se lance a algo con mucha energía y después se frene a sí misma para pulirlo. También puede impacientarse con su propia lentitud. Las modalidades añaden otra capa, porque la Luna cardinal empieza y el Sol mutable ajusta. Esta tensión tampoco es un defecto que haya que arreglar. Conocerla te ayuda a dejar de pelearte con una de tus dos mitades.

Si tu Sol y tu Luna están en el mismo signo, naciste cerca de una Luna nueva. Lo que buscas y lo que necesitas van muy juntos. Eso suele dar mucha coherencia y a veces una mirada algo estrecha sobre lo que queda fuera de ese signo. Si están en signos opuestos, naciste cerca de una Luna llena. Las dos mitades tiran entonces hacia lados contrarios de la rueda y buena parte de la vida se va en encontrar la forma de atender a las dos.

Ficha de lectura del ejemplo, con el Sol en Virgo y la Luna en Aries. El actor: el Sol es quién estás llegando a ser y la Luna lo que necesitas para sentirte a salvo. Las dos palabras: Virgo, tierra mutable, y Aries, fuego cardinal. El regente: Mercurio y Marte, ninguno en su domicilio. La frase: crece haciendo las cosas cada vez mejor, y necesita acción para sentirse bien. Juntos: tierra y fuego son elementos distintos y aparece una pequeña tensión. Mutable y cardinal: la Luna empieza y el Sol ajusta.
Los cuatro pasos del ejemplo en una sola ficha, para el Sol y para la Luna.

Ahora tu carta

Haz lo mismo con los tuyos. Escribe para cada uno el actor, las dos palabras, el regente y la frase. Después escribe dos formas distintas en que esa frase podría vivirse y fíjate en cuál te reconoces más. Por último compara los elementos y las modalidades de tu Sol y tu Luna.

Ficha de lectura en blanco con dos columnas, Sol y Luna, y cinco filas para rellenar: el actor, las dos palabras, el regente, la frase y dos formas de vivirla. Abajo, dos líneas para comparar los elementos y las modalidades.
Tu ficha. Cópiala en un papel o guarda la imagen y rellénala con tu Sol y tu Luna.

Lo que todavía falta

Lo que acabas de escribir es real aunque está a medias. Sabes qué hace tu Sol y de qué manera lo hace. Te falta saber dónde, en qué parte de tu vida se juega todo eso, si en el trabajo, en la pareja, en tu casa o en las amistades. Eso lo dicen las casas, que empiezan en el bloque siguiente. El primer paso para entenderlas es el horizonte, la línea que dividía el cielo entre lo que estaba sobre la tierra y lo que estaba debajo en el momento en que naciste.

Las veintisiete lecciones

David S.R. es astrólogo profesional con veinte años de práctica, en el sur de España. Escribe personalmente lecturas largas de carta natal, una persona cada vez. Más sobre su trabajo y su trayectoria. Sus artículos están en el blog.